Una introducción a la Mitsubishi Outlander 4X2 GL

 

La Mitsubishi Outlander 4X2 GL es una de las más grandes del segmento, lo cual puede verse reflejado en un interior espacioso. Vista desde atrás no presenta mayores cambios, sin embargo,  destacan los pilotos posteriores con leds y el portón de doble altura.

Los todocaminos nacieron como una alternativa suave y urbana frente a las grandes y rústicas todoterrenos, por lo que no necesitaron de sistemas tan robustos ni complejos, pero sí una tracción integral que sea efectiva para el mal clima o una eventual necesidad de mayor tracción durante alguna salida fuera de la ciudad, y además, gozar de una buena altura libre al suelo.

Varios años después de la aparición de la segunda generación, la Outlander renovó su imagen para estar a tono y línea del estilo impuesto por el Lancer. Eso significa una gran parrilla trapezoidal, faros alargados con esquinas de ángulo pronunciado y un aspecto notablemente más agresivo y con mucha personalidad. La parte posterior, en cambio, no tiene mayores diferencias, aunque destacan los pilotos con leds rojos.

Frente a la competencia del segmento, la Outlander es una de las más grandes en longitud, lo que se ve reflejado en el espacio interior. La versión Mitsubishi Outlander GLX marca el ingreso al modelo por el precio y equipamiento, además, tiene sólo tracción delantera, sumándose así a los modelos que también pueden adquirirse  con tracción simple, como RAV-4, CR-V y Tucson, por mencionar algunos. Siendo la versión base, exteriormente se diferencia por tener menos cromo y no contar con neblineros.

Entre el equipamiento de la Mitsubishi Outlander 4X2 GL, se destaca:

  • un climatizador sencillo, fácil de usar y efectivo
  • un portón práctico, versátil e inteligente
  • conexiones USB, auxiliar y tomacorriente bajo apoyabrazos
  • asientos cómodos y firmes, reclinándose sus asientos traseros para un mayor confort

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